Libros electrónicos

Voy a comenzar este post con un SÍ. Los libros electrónicos son importantes.

He leído libros casi desde que puedo recordar. Mi madre, una apasionada de la literatura. Recuerdo que en casa teníamos una habitación dedicada únicamente a los libros: era, literalmente, una estantería llena de libros. De arriba abajo. De derecha a izquierda.

Ahora, la que tiene una estantería en casa llena de libros soy yo. Hace unos dos años mi madre comenzó a hablarme de los libros electrónicos, que, ya para ese entonces estaban muy de moda. No obstante, lo primero que me vino a la cabeza fue un NO rotundo. No concebía la idea de cambiar mis libros de papel por un aparato electrónico.

No obstante, la curiosidad me podía, y pronto empecé a buscar más y más información sobre ellos. Seguía siendo reticente, pero la curiosidad era, si cabe, superior al desagrado. Ese mismo año, como casi todos los que hemos vivido hasta 2020 (este incluido), hubo incendios en miles de bosques alrededor del mundo y una perdimos de manera brutal miles de especies (tanto vegetales, como animales) a causa de estos incendios. Nada más y nada menos que provocados por el ser humano .

Siempre he estado muy concienciada con el medio ambiente, pero puedo que cada vez más, y por esta razón comencé a interesarme por estos aparatos electrónicos.

Los libros de papel están hechos, como ya sabréis de celulosa, que sale directamente de los troncos de los árboles cuando se talan y pasan por el proceso de manipulación…

A continuación me gustaría dejaros una serie de ventajas que tienen los libros electrónicos sobre los libros de papel:

  1. No contribuimos a la tala desmesurada de árboles.
  2. Puedes tener cientos de libros que puedes transportar donde quieras sin la molestia del peso.
  3. Puedes tener todas las temáticas que quieras, y esto es algo que me gusta especialmente porque me encanta saber que dentro de un mismo aparato tengo libros que van desde romance juvenil, hasta ficción, pasando por fantasía, new adult, o misterio…
  4. Puedes leer en montones de idiomas. ¡No hay barreras!, es cierto que en el fnac puedes obtener los libros en su idioma original (ciñéndote únicamente al inglés), pero con estos aparatos puedes leer en inglés, alemán, francés, español… Es todo un mundo.
  5. Los precios de los libros son mucho más asequibles para cualquiera. Puedes tener tres por el precio de uno en papel.
  6. Puedes subrayar y marcar igual que en los libros de papel.
  7. Puedes acceder a internet si hay palabras que no entiendes, y vienen con un diccionario adjunto en diferentes idiomas para ayudarte con el vocabulario que no entiendas (en mi opinión es mucho más cómodo).
  8. ¡Ah! y no, no hacen daño a los ojos como muchos creen (incluida yo, en su momento) están tan modernizados que tienen una opción de noche, y modificación del tono de luz para limitar el daño de los ojos. Así como una pantalla con protector para los ojos, es decir, no es dañina como lo podría ser las pantallas de los móviles, tablets u ordenadores.

Está claro que hay muchas ventajas, pero sin duda la que me hizo lanzarme fue la ayuda al medio ambiente. Limitamos la tala de árboles (también seres vivos) y la pérdida de biodiversidad. ¡Está en nuestras manos parar el cambio climático!

Además, estoy segura de que en cuanto lo pruebes, todas estas ventajas van a primar sobre el libro clásico.

¡Espero que os haya gustado!

Podéis comentar abajo vuestras experiencias, opiniones e impresiones sobre este post y os responderé.

¡Buen fin de semana!